Roommate Search; Episode Two – Alison
Parece que otro modo de llegar a conocer un poco la ciudad, la cultura y lo que mueve a este país es esto de buscar habitación. Uno se encuentra expuesto, durante un instante muy intimo, a personas y a sus historias. Al fin y al cabo, cambiarse de casa puede ser, para muchos, un punto de inflexión. Si, vale, de acuerdo, muchas veces es simplemente una elección relativamente normal. Pero otras veces, otras veces son los eventos, esa consecución de eventos completamente aleatoria (o no) de la vida, los que te llevan a cambiar tu lugar de residencia. Es esencialmente otro cambio más, con todo lo que cambio puede significar o implicar.
Alison llegó un día X a visitar tu apartamento, para ver la habitación. Y dices un día X porque últimamente te cuesta muchísimo llevar la cuenta de los días y las horas pasadas. Los recuerdos se están mezclando bizarramente durante esta última temporada. Pero bueno, eso es parte de otra historia. Así que digamos que Alison vino a visitar el piso en algún momento de esta semana, a principios… o bien a finales de la semana anterior. Al fin y al cabo, no supone ninguna diferencia, ¿verdad?
Alison podía tener unos 30 años. En realidad, quizás tenía 45 o más. Pero por la conversación y tal, intuiste unos 30, si, 30 serían. Es lo que pasa con la gente extremadamente delgada y demacrada, que con los criterios que aplicamos en nuestro “primer mundo”, cuando la vida te pega de hostias resulta que envejeces dentro de los parámetros del entorno en el que vives. Y esta chica, otra cosa no, pero lo que es delgada, lo está con ganas.
Alison era dulce, muy dulce… seguramente demasiado dulce, se lo viste desde el principio. No se puede ser así, no. Se necesita la dosis justa, y solo esa, de cinismo, de relativismo, de desapego, de distancia; se puede incluso ir escaso, nunca en exceso... Pero si te falta, el mundo te pisa y se te come poco a poco; parece que te coma las entrañas, de dentro hacia fuera, pero en realidad se te esta comiendo el alma. Lo curioso es que en general, las herramientas que tiene el mundo para hacer tal cosa son los hombres que lo habitan. Al fin y al cabo, el hombre comido, pisado y destruido por el hombre. Pero bueno ¿Que te voy a contar?
- Si, mira, yo era astrofísica en California. Si… No. Si. Estudié Undergraduate allí, y trabajé en un observatorio, investigación sobretodo. Bueno, era interesante, y era bastante buena en ello. Pero la verdad es que lo que a mi me gustaba era el arte y pintar.
Un par de días más tarde, Alison te mandaría un link para ver fotos de sus dibujos. Le responderías muy amablemente “que bonitos ¿realmente los has hecho tu? Muy bonitos, si señor”. No cuesta nada ser amable, y menos con un personaje así… pero por dios, que los dibujos eran una mierda pinchá nun palo ¿eh?
- Luego vine aquí. Estudié Arte en Columbia e iba haciendo cosas aquí y allí. En general becada… Hasta que tuve problemas con la beca. Ahora estoy con una amiga, pero es que se ha casado, viene San Valentín, y te das cuenta que igual necesitan su espacio. Por eso ando buscando piso.
- Como estudié en Columbia, bueno, me gusta el barrio y llevo aquí 5 años, la idea es quedarme. La verdad es que ahora estoy estudiando en NYU, en el centro, ¿sabes? pero es demasiado caro vivir allí abajo.
Como a todos, la tienes delante, sorbiendo el café que le has servido… como a todos. En medio también te cuenta que creció entre Roma y Estados Unidos. De hecho, charláis un rato también en italiano, y te habla maravillas de España y Barcelona.
- Lo que pasa es que, bueno, como tuve problemas con la beca y la termine perdiendo… claro, el caso es que, aunque los de la beca no te paguen a ti, tú tienes que seguir pagando los cursos y créditos y demás… Ya sabes como va eso.
Columbia pueden llegar a ser 45.000 dólares semestre, o más, según qué facultad sea.
- Llevo años pagando deudas, y por eso busco un sitio barato. A ver, si entrara este mes… No se, supongo que podría pagarte 700 (el piso estaba a 975), al fin y al cabo ya han sido muchos los meses en los que he pasado a base de arroz y poco mas… Bueno, ya ves que estoy delgada… Yo no era así, antes, no… lo que pasa es que, bueno, tengo que ir pagando las deudas con lo poco que voy consiguiendo, y las sobras de las sobras, pues bueno, para comer. A partir del mes que viene ya pagaría más, claro. Es solo que ahora no lo tengo, no tengo ni los 700, debería pedirlos adelantados….
En cualquier caso, le comentaste amablemente Mira, me sabe mal de verdad… No puedo bajar el precio. Igual 25 o 50 dólares, pero tampoco harían tanta diferencia… al fin y al cabo, si no ya soy yo quien pierde dinero Además, tu me estas hablando de números y alquileres, pero es que ni siquiera tienes en cuenta los gastos que no están incluidos en el alquiler…
- Pero bueno, en Setiembre en principio me dan una beca que me daría como 1500 dólares al mes… Y a parte de este mes… No se, supongo que podría llegar a pagar algo así como 850 o 900 mensuales. Ya me buscaría un segundo - tercer trabajo, así puedo pagar deudas y alquiler. Con la comida ya me he acostumbrado, así que… Y a partir de setiembre…
- Nono, no me malinterpretes. Mira, es fácil. Digamos que cada día, cuando llegaras a casa, tendrías tu comida lista. Para ti o todos los que fuerais. Solo tienes que decirme que quieres, yo te cocinaría cada día. Ya te he dicho que soy italiana, cocino bien… Aunque tu eres español, me imagino que ya sabes cocinar y eso…
- Es que tu no sabes que es tener hambre siempre... Y el arroz, cosas así…
- No se, no se me ocurre…
- Ah! También haría la limpieza. Quiero decir Toda La Limpieza, todos los días. Tendrías el lavabo y la cocina permanentemente limpios. Y el salón. Y si quisieras te barrería el salón y tu habitación cuando no estuvieras. No se…
Y bueno, ya nos hacemos un poco todos a la idea ¿No? No, yo creo que no nos hacemos a la puta idea. No me haces a la idea tú que vives aquí y les conoces en persona, ¿Como nos vamos a hacer a la idea todos en general? Pierdes una beca y tu vida queda sacrificada durante un montón de años… y para tus adentros, piensas “pues joder, los 800 pavos anuales de la UAB, pues igual no eran una barbaridad, al fin y al cabo”. Luego piensas en una historia relativamente frecuente en los Estados Unidos. Simple. Un Cáncer. Digamos un cáncer de mama, uno común, fácilmente detectable en fases iniciales, tratable y sin más complicación. Ok, hasta aquí todos contentos. Lo que pasa es que ese tratamiento, se paga. Se paga si no tienes seguro, si tu seguro no lo cubre, o si simplemente se niega a pagarlo. Y se paga a cientos de miles de dólares. O dicho de otro modo, sobrevives al cáncer y lo que te queda es sobrevivir al resto de tu vida, eso si no vienes de familia adinerada, muy adinerada. Pero bueno. No nos podemos, ni podremos nunca, hacernos a la idea de lo que es vivir en El País De Las Oportunidades.
Es bastante impensable, bastante improbable en Barcelona, en España, que coño, en Europa en general, que una estudiante; una persona, quizás no brillante, pero si decente, capaz y encantadora, se encuentre en una situación similar por motivos remotamente similares.
Cuando Alison se fue, te dejó el corazón un tanto encogido. Una semana después te escribió un mail. No es tan bonito, ni tan limpio, ni tan bien situado… No me gusta mucho, pero al final he encontrado un sitio por 675 dólares. Por lo menos un lugar donde vivir “mientrastanto”. Gracias por el café, estaba riquísimo, ya te escribiré, si quieres, si montamos alguna exposición en la NYU. Mucha suerte. Alison. Le escribes una breve respuesta deseándole toda la suerte del mundo, de corazón.
Vuelves a colgar el anuncio, un día más, en internet.
Al fin y al cabo, todavía no has encontrado compañero de piso.
February 10th, 2010 - 23:32
Me encantó este post, Ferrán.
Tienes razón, enseñar una habitación en un piso en Nueva York es comprar un billete a todas las excentricidades de una ciudad marciana y diferente. Si es que tal concepto existe además de entenderse.
March 21st, 2010 - 22:02
fine line entre pesadillas y suen’os, no?