Apartment with curry
Principios-medianos de abril. Vale, después de meses intentando alquilar la habitación, te diste cuenta de que los gastos aumentaban exponencialmente mientras que los ingresos seguían iguales: insuficientes.
Como buen parásito superviviente, decidiste poner la habitación en alquiler “por días”. Es más, decidiste sobre-explotar esa maravillosa página que es craigslist, la versión yanki de loquo.
Y al relativamente poco, la primera victima cayó. 150$ por 3 noches. Curiosamente, durante los mismos días que tenías a un amigo de un amigo también acogido en casa.
El tipo del anuncio te dijo que venia unos días a visitar a familia y amigos. Al llegar, le preguntas y resulta ser la primera vez en NY. Mierda de familia y de amigos, piensas, si te hacen quedarte en casa de un completo desconocido en medio de Harlem… Pero bueno, cada cual a lo suyo, ¿no?
Así que viernes, a las 10 de la noche, le llamas
Oye, ¿ pero tu no llegabas hoy? No me jodas…
Es que se me ha retrasado el bus… y luego tenía que asistir a una cena importante, y…
Vale, colega, pero esto se avisa y así no pierdo todo el día
A las 11 te llama
Que ya estoy en la estación 116, pero ¿Cómo se llega a la casa?
Le das instrucciones otra vez. Total, está en la esquina opuesta de la misma manzana. Ni eso, de hecho.
11:30h
¿Dónde decías que estabas la casa?
Mira, regresa a la estación y vengo a recogerte
Resulta que el tipo se puso a andar y se perdió. Le recoges y le llevas a tu casa.
Un tipo indio pequeñito de unos 30-35 años, vestidito con su camisita y sus cosas, arrastrando su maleta a casi las 12 de la noche por Harlem con pinta de pardillo-perdido. Si no fuera porque te lo vas a meter en casa, al igual le hubieras robado tu mismo.
Llegáis, le enseñas la habitación y un poco la casa. Te das cuenta de que no te sigue, así que ni casa ni nada. Se queda en la habitación.
¿Necesitas algo?
No, no, gracias, esta todo perfecto… y disculpa otra vez
Parece que coge el teléfono para llamar. Cierras la puerta.
Te vas a tu cuarto y empiezas a llamar a gente. Al fin y al cabo, igual ya es algo tarde para cogerte el metro y cascarte dos horitas hasta Brooklyn, ¿no?
Y es entre llamada y llamada que oyes al indio de fondo, encerrado en su habitación, que sigue todavía al teléfono. El tipo había empezado la llamada como horas antes. Suena muy raro, pero intuyes que será porque estará hablando hindú o algo…
Te metes a escribir un buen rato en el ordenador. Al cabo de otro buen rato, vas a por otra cerveza. Cerveza que está al lado de la nevera, nevera que está en el espacio abierto que es tu cocina, cocina que esta al lado de la puerta del indio. Así que resulta inevitable escucharle hablar.
Y si, está hablando hindú (o dios sabe que), pero lo que sonaba raro es que el tipo estaba llorando… y debe llevar dos horas llorando al teléfono, por lo menos.
No puedes hacer más que pensar en ti mismo, y en como coño llegas a meterte en ciertas situaciones.
………………………
Domingo por la noche, Abhishek, nuestro héroe indio, te llama.
¿Podrías pasar por casa? Tengo algo para ti, y quiero hablar contigo….
Teniendo en cuenta que en 2 días y medio no habéis cruzado una palabra, ni os habéis visto (viviendo en el mismo piso), ni nada… Y las pintas del tipo en si mismo… Intuyes que en realidad se trata de un cirujano indio psicokiller que quiere desguazarte y vender tus órganos en el mercado negro oriental.
Si, hombre, tranquilo… ¿A que hora quieres quedar?
Llegas a casa. En breve llega el tipo. Empieza a empaquetar.
Si, mira, lo siento. Pero es que resulta que tengo este tío en Queens… Que cosas, no sabía que tenía familia en Queens! Pero es que este tío, en Queens… y esta noche dormire allí…
Ah, vale, pos de puta madre, ¿no? Me parece maravilloso y fantástico
Entonces el amigo Abhishek te mira con cara de perdonavidas y te suelta un
Pero bueno, para que veas que soy una persona justa y de palabra, te voy a pagar esta noche, también… Se que no debería, pero bueno, aquí tienes tus 50$
Le miras de arriba abajo. Hace cara de “no me los vas a aceptar, ¿Verdad?”.
Le sonríes muy, MUY dulcemente.
Bueno, para que veas que yo también soy una persona razonable… Teniendo en cuenta de que acordamos 3 noches, de que no me has avisado con ningún tipo de antelación para que pudiera alquilar la habitación ni nada a otra persona y no perder el dinero, de que en realidad son ya las 9 de la noche… te cobrare solo 40$ y te puedes quedar con los 10 restantes.
Le extiendes el billete. Diez dólares que no te suponen ninguna diferencia real, ni se la suponen a el. 10$ es un valor lo suficientemente bajo como para no echarlos tanto en falta, suficientemente bajo como para resultar un buen insulto sutil, un escupitajo de reojo.
Abhisek baja la cabeza y se guarda sus 10$. Sonríes.
Ha sido un placer tenerte en casa, Abhisek
Oye… Una última cosa… Si regreso alguna vez a NY… ¿Puedo volver a contactarte?
May 20th, 2010 - 17:37
Abhisek el savi, després de veure on es fotia, dormint a la casa d’un maniac depressiu psicòleg escriptor català amb una beca de La Caixa, va marxar escopetejat la segona nit.
May 21st, 2010 - 07:36
extremadament (i tristament) probable…